1. Se planifica el mes entero
Cada semana sigues tu plan tal como está escrito, y el mes tiene un objetivo concreto con una señal clara de que va bien. Al cerrarlo, se revisa y se mejora.
Cómo trabajo
La diferencia entre entrenar y moverse no está en los ejercicios. Está en la planificación, en el registro y en que alguien revise.
Cuatro principios
Cada semana sigues tu plan tal como está escrito, y el mes tiene un objetivo concreto con una señal clara de que va bien. Al cerrarlo, se revisa y se mejora.
Apuntas el peso que usas cada semana. Al revisar el mes miramos números, no sensaciones. Sin registro no hay progresión real.
Cada serie lleva su RIR y su descanso cronometrado. Sin eso, el estímulo cambia de un día a otro sin que te des cuenta.
Check-in diario con tu racha y ranking semanal en la comunidad. Lo que se ve, se sostiene: entrenar en compañía es lo que hace que sigas en el mes seis.
La estructura del mes
El secreto no es cambiar de rutina cada semana: es seguir el plan, registrar lo que haces y revisarlo cada mes para mejorarlo. La constancia hace el resto.
Cada semana
Entrenas las sesiones planificadas, con su RIR y su descanso. Sin inventos ni improvisación.
En cada sesión
Apuntas el peso que usas en cada ejercicio. Ese registro es la base de la revisión.
Al cerrar el mes
Miramos juntos tus números y cómo te has sentido. Datos, no sensaciones.
El mes siguiente
Con lo aprendido se ajusta el siguiente mes. Así es como se progresa de verdad.
Regla de oro: cuando completes todas las series en el extremo alto del rango con buena técnica, sube el peso y vuelve al extremo bajo.
El proceso
Lo que sigue no cambia según el plan que elijas. Cambia el contenido, no la forma de trabajar.
Empezar por el cuestionarioTres preguntas al bot: qué buscas, cuánto pesas y a dónde quieres llegar.
Quedas apuntada a pérdida de grasa, músculo o hábitos, con el calendario de sesiones ya planificado.
Entrenas con el vídeo de cada ejercicio delante, apuntas tus cargas y marcas ✅ cada sesión hecha.
El domingo sale el ranking de constancia. Se cuentan sesiones, no kilos.
Nueva tanda de sesiones del programa. Y si quieres ojos expertos sobre tu caso, videollamada individual con Ana, aparte.
Fuera de las sesiones
El entrenamiento son tres horas a la semana. Las otras ciento sesenta y cinco también cuentan, y por eso el plan incluye lo que pasa fuera del gimnasio.
Caminatas y trabajo respiratorio los días que no entrenas. No es relleno: es lo que hace que el gasto del día no dependa solo de las sesiones.
Es donde el cuerpo asimila lo que has entrenado. Sin dormir, el mejor plan del mundo rinde a la mitad.
Entre 1,5 y 2 litros al día, más si hace calor o entrenas fuerte. Sencillo y de los que más se descuidan.
Tres sesiones de veinte minutos hechas valen más que la rutina perfecta de una hora que llevas tres semanas posponiendo.
Cuéntame en qué punto estás. Si no puedo ayudarte, te lo diré.